Con una apuesta clara por la medicina de precisión, la Universidad Autónoma de Nayarit ha puesto en marcha dos líneas de investigación genómica que buscan desentrañar las causas profundas de las enfermedades crónicas no transmisibles que más golpean a la población local. Desde la Unidad Especializada de Investigación en Medicina Genómica del CEMIC 006, en el CENITT-UAN, el docente Eloy Alfonso Zepeda Carrillo coordina el proyecto “Bases Biomoleculares y Conductuales en las Enfermedades Crónicas Degenerativas”, un estudio que analiza la interacción entre factores genéticos y ambientales en padecimientos como obesidad, diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular y cáncer, pero con datos propios de la población nayarita. Esta aproximación, aún en fase de desarrollo, pretende sentar las bases para futuras estrategias de prevención y tratamiento personalizado, un horizonte que la máxima casa de estudios nayarita recorre con paso firme.
El carácter colaborativo de esta investigación queda de manifiesto con la participación de Nicolás Sebastián Álvarez Tamayo y Stephanie Tatiana Rangel Cristancho, estudiantes de Medicina de la Universidad de Pamplona en Colombia, además de Emiliano Zepeda Tadeo, del Colegio de Ciencias y Letras de Tepic, todos integrados al programa Delfín. Paralelamente, el investigador Rafael Torres Valadez, también miembro de la unidad, avanza en el proyecto “Caracterización fenotípica y metabólica de la obesidad e implicaciones del gen FTO y ADIPOQ”, cuyo objetivo es comprender cómo los nutrientes y los genes se combinan para influir en enfermedades metabólicas. Ambas iniciativas cuentan con alianzas activas con el IMSS, el ISSSTE y el Hospital Civil de Nayarit, lo que asegura que los hallazgos que vayan surgiendo puedan trasladarse rápidamente a la práctica clínica regional.
En este segundo frente, la UAN abre sus puertas a nuevas generaciones al incluir a Ana Monserrat Gabriel Arana, de la Universidad de Guadalajara, y a Valeria Mairen Soria Becerra, estudiante de Nutrición de la Universidad Vizcaya de las Américas, quienes aportan miradas frescas desde el programa Explora. Aunque los resultados definitivos aún están en construcción, el solo hecho de tejer esta red de colaboración nacional e internacional coloca a la Universidad Autónoma de Nayarit en una posición privilegiada para generar conocimiento con impacto real. Más que una estancia académica, esta experiencia fortalece el tejido científico y acerca soluciones potenciales a los principales retos de salud, demostrando que la ciencia hecha en la UAN avanza con rigor, vocación social y una mirada puesta en el futuro.

